Tener una vida feliz y saludable en nuestra sociedad moderna se puede considerar casi un prodigio al alcance de unos afortunados. Y no por pocas razones. El aumento del coste de la vida, el estrés de trabajos mal pagados y poco valorados, la falta de tiempo libre, vivir tan rápido en ciudades colapsadas, sobreinformación en redes sociales y medios de comunicación… ¡Qué agobio! Tenemos tantas preocupaciones que podríamos continuar numerándolas indefinidamente. Todo ello sumado nos desestabiliza y repercute en nuestra salud. Es un hecho.

Parece mentira, ¿de verdad es tan difícil mantener una vida saludable? Mi respuesta es que NO, pero es necesario tener conciencia de ello. Definitivamente compensa hacer pequeños cambios, poco a poco, para alcanzar un objetivo de mayor bienestar a largo plazo. Intentar cambiar hábitos de manera drástica lleva al fracaso y la frustración, consiguiendo el efecto rebote. Al principio todo son buenas ideas (especialmente a principio de año, cuando hacemos todos los planes de mejora), pero la voluntad y la resistencia se agotan rápido y lo normal es volver al estado inicial de ansiedad, mala alimentación y vida poco saludable. Las dietas exprés son contraproducentes la mayoría de veces, los días en el gimnasio son aburridos y escasos, etc. Así que debemos encontrar el método y la motivación que nos permitan mantener en el tiempo esos nuevos hábitos, que evidentemente no tiene que ser igual para todos.

 

Cómo mejorar nuestra salud

En este artículo os quiero dar mi visión de los 3 aspectos más importantes que nos van a conducir a una vida saludable. Mi objetivo es dar unas pautas y conceptos generales clave para que seáis capaces de evaluar vuestra situación. Con esta información debería resultaros más sencillo adoptar hábitos saludables. Esto no es una guía fitness-espiritual con todos los pasos a seguir y prometeros que os va a funcionar. Internet y las redes sociales están repletos de gurús, it-people, trendies, influencers, coachs y otros personajes que se ganan la vida con ello, así que no me parece necesario intentar ser otro más.

Lo que yo persigo con este blog es organizar la información disponible, hacerla accesible a todos, y que sirva de base a la hora de entender la relación comida-cerebro-salud. Quiero poder despertaros las ganas de entender la conexión entre la buena salud y el bienestar.

Este artículo resume muchos conceptos y contiene mucha información, así que os invito a leerlo con calma 🙂 Olvidaos de las prisas, el estrés y la información de usar y tirar. Todos tenemos unos minutos para leer. Espero que los podáis disfrutar del mismo modo que yo lo hago al escribirlo.

Imprescindible leer este artículo con calma… relájate y piensa en ti

vida saludable

 

Cómo definimos una vida saludable

Es lógico encontrar diferentes definiciones, puesto que cada persona adquiere unos valores únicos a lo largo de su vida. Personalmente, considero una vida saludable aquella que nos proporciona la mejor calidad de vida (dentro de nuestras posibilidades) tomando la salud como la referencia. Un estilo de vida saludable previene la aparición de enfermedades, malestares e incomodidades, nos permite estar activos y con energía, evita la fatiga y el cansancio y favorece la recuperación en casos de enfermedades. Nos ayuda a aumentar los sentimientos positivos y generar la sensación de felicidad y superar los sentimientos negativos y aprender de las situaciones no tan felices.

Las 3 claves de una vida saludable:

  • Saber lo que comemos
  • Comprender cómo funciona nuestro cuerpo
  • Mantener un buen estado de ánimo

Todos los factores de nuestra vida van a influir de manera más o menos importante en nuestra salud. Desde el trabajo y el estrés, nuestras relaciones personales y con el entorno, el ejercicio, la alimentación, etc. Aunque en muchos de ellos no tenemos capacidad de control (el clima o las horas de sol por ejemplo) sí que podemos tomar decisiones sobre la mayoría de los aspectos que nos afectan en el día a día. Mejorar cualquiera de estos aspectos tiene un efecto positivo sobre nuestra salud y nos ayuda a alcanzar una vida más saludable.

Conoce tu cuerpo

Aprende cómo funciona tu organismo y toma aquellas decisiones que te hagan sentir mejor

Bienestar emocional

Tener tu mente en armonía con el ambiente es fundamental para que el cerebro esté sano

Saber lo que comes

Entender la alimentación es clave. Somos lo que comemos. Hay alimentos buenos, regulares y tóxicos. Aprende a escoger

La información es poder

vida saludable El factor decisivo a la hora de tomar decisiones es siempre el conocimiento que tengamos sobre el tema en cuestión. Pongamos un ejemplo sencillo: circulamos por una carretera y se bifurca en dos caminos alternativos. Si ya conocemos el recorrido podemos elegir tomar el camino que más nos interese. Pero si por el contrario no conocemos el camino estamos obligados a elegir aleatoriamente, por tanto podemos estar tomando el camino menos apropiado sin saberlo, perdiendo tiempo y energía. En definitiva, cuanta más información tengamos de un tema, mejor preparados estamos para tomar decisiones de manera acertada.

La vida consiste en aprender, de los aciertos y de los errores. Si aplicamos este principio a nuestra salud, resulta evidente que cuanta más información tengamos acerca de nuestro cuerpo, de los alimentos y de los efectos del ambiente en el que vivimos, mejor preparados estamos para elegir las opciones correctas.

“Mucha gente elige alimentos pensando que son saludables, cuando en realidad no lo son. No son culpables de nada, simplemente les falta información para darse cuenta de que están equivocados”

Conozco cantidad gente que elige determinados alimentos pensando que son saludables, cuando en realidad no lo son. No son culpables de nada, simplemente les falta información para darse cuenta de que no están haciendo lo que ellos pensaban. Un caso extremadamente grave, desde mi punto de vista, son los anuncios de televisión de la llamada “fast food”, alimentos que no nos aportan ningún beneficio, pero que generan mucho dinero, puesto que han conseguido introducir la idea de que son alimentos sanos.

A partir de aquí os voy a ofrecer información sencilla y útil con la que espero que podáis comprender mejor lo importante que es llevar una alimentación saludable, para que cada persona decida si necesita un cambio para mejorar su bienestar. Es un tema muy extenso así que iremos explicando poco a poco.


Las 3 claves para una vida saludable desde la alimentación

Para poder saber si estamos viviendo una vida saludable necesitamos evaluar los siguientes 3 puntos clave:

  1. Conocer los alimentos. Este punto incluye comprender los diferentes nutrientes, clasificarlos y saber dónde encontrarlos mediante la ayuda de las etiquetas de información nutricional para poder elegir los que más nos benefician.
  2. Descubrir cómo funciona nuestro organismo. Aprender lo que necesita nuestro cuerpo y lo que no y cómo procesa los alimentos en sus diferentes combinaciones es vital para saber si lo estamos haciendo bien o mal.
  3. Entender que el estado de ánimo es la puerta de entrada hacia una alimentación saludable. Una infinidad de factores alteran y modifican nuestro estado de ánimo, pudiendo incluir como los más frecuentes el estrés y las relaciones personales. Todos ellos repercuten directamente tanto en nuestra conducta alimentaria como en los procesos biológicos del cuerpo, así que tenemos que intentar fomentar los que tienen efectos positivos y reducir los de efectos negativos

1. Conocer los alimentos

Fundamental para cambiar nuestros hábitos hacia otros más saludables es conocer la naturaleza de los alimentos, es decir, conocer su composición química y nutricional. Saber de qué están hechos, si contienen grasas, proteínas o carbohidratos. Existen muchos nutrientes y es importante conocerlos para poder distinguirlos y saber dónde encontrarlos. Adquiere especial relevancia aprender a leer las etiquetas de información nutricional. Por ejemplo, NO es igual tomar leche fresca, yogures, queso o mantequilla, aunque todos ellos provienen inicialmente de la leche. Igual que tampoco es lo mismo comer cereales integrales, que pan con harina refinada. Las diferentes técnicas de procesado de los alimentos modifican su composición.

Cuanta más información tengamos sobre los alimentos más fácil será elegir aquellos que más nos beneficien. A mí personalmente me gusta clasificar los alimentos dentro de 3 grupos mayoritarios: carbohidratos, proteínas y grasas y un cuarto que son los oligoelementos, que incluyen vitaminas, minerales, etc. Conocer la naturaleza de los alimentos es una tarea compleja, que requiere tiempo y ganas de aprender. A lo largo de todo el blog podéis encontrar artículos donde intento explicar temas como el colesterol, las grasas saturadas e insaturadas o los carbohidratos y azúcares. Nuestro cuerpo necesita comer de todos y cada uno de ellos, de manera equilibrada, por tanto es necesario saber dónde encontrarlos y cómo mezclarlos para tener una dieta variada, sana y equilibrada.

2. Descubrir cómo funciona nuestro organismo

El siguiente aspecto a tener en cuenta es lo lo que hace nuestro cuerpo con el alimento; cómo, cuándo y dónde los procesa. Aprender a distinguir las necesidades de nuestro cuerpo es clave para saber si lo estamos haciendo bien o mal. Este es probablemente el factor más complejo de los tres, puesto que requiere conocimientos amplios de metabolismo para entenderlo profundamente. Todas las células de nuestro cuerpo necesitan tener acceso a los alimentos, y lo hacen a través de la sangre, por la que circulan todos los nutrientes. Cada nutriente sirve para uno o varios fines. A continuación resumo las funciones principales de cada uno de los 4 tipos de alimentos en nuestro cuerpo:

  • Proteínas: sirven como “operarios” dentro de las células, los que realizan las funciones vitales. La mayor concentración con diferencia la tenemos en las células de los músculos.
  • Carbohidratos: son la fuente principal de energía. Al quemar los carbohidratos, las células obtienen la energía para poder hacer sus funciones.
  • Grasas: forma las membranas celulares y es nuestra manera de acumular la energía de sobra tras la ingesta de alimentos.
  • Oligoelementos: son sustancias imprescindibles para ayudar con las funciones vitales, aunque generalmente necesitamos pocos gramos al día. La falta de alguna vitamina o mineral desemboca en enfermedades bastante conocidas y muchas veces necesitamos suplementos alimenticios.

Además de los nutrientes hay otros 2 elementos imprescindibles para una vida saludable: hidratarnos de manera adecuada y dormir las horas necesarias. Si falla alguno de ellos, malo…

De nuevo podéis seguir buscando en mi blog artículos donde intento explicar temas como el colesterol, las grasas saturadas e insaturadas o los carbohidratos y azúcares. Son temas extensos así que os invito a seguir conociendo sobre ellos, por el bien de vuestra salud 🙂

3. El estado de ánimo como puerta de entrada a una vida saludable

Este último aspecto, es crítico, puesto que afecta a los dos anteriores. Una infinidad de factores externos de situaciones que nos desbordan alteran y modifican nuestro estado de ánimo. Podemos incluir como los más frecuentes el estrés y las relaciones personales (como amores, desamores, amistades o enemistades). Todas repercuten directamente tanto en nuestra conducta alimentaria como en los procesos biológicos del cuerpo. Todos los procesos metabólicos en nuestro cuerpo están directamente regulados por los diferentes sistemas hormonales. Y el cerebro es el que controla el sistema hormonal. Si mantenemos el cerebro tranquilo, todo irá bien. Pero si tenemos alterada nuestra conducta porque no nos sentimos bien, nuestro cerebro no va a saber reaccionar de manera correcta a las señales de nuestro cuerpo, y nos va a generar problemas psicosomáticos.

Este punto es prioritario, no podemos tener una vida saludable si no conectamos con nuestros sentimientos positivos y nos deshacemos de lo negativo. No quiero decir con ello que ahora todos nos tengamos que poner a hacer meditación constante (aunque personalmente lo recomiendo :P). Estar tranquilo y sosegado no es fácil y supone una lucha diaria, lo sabemos, por eso es necesario encontrar aquello que nos funcione. Existen muchas maneras de relajarse, aliviar estrés o desconectar del día a día (los hijos, la casa, el trabajo, el tráfico… ufff!! es que me agobia solo de pensarlo hehehe). Cualquier manera de relajarse es válida. Aquí pongo las más comunes:

  • Ejercicio. El más recurrente, pero el más cansado. Son casi infinitas las ventajas de hacer ejercicio, por poco que sea. Mejor en grupo y al aire libre. El problema es que cansa ^^ pero es el mejor aliado de la vida saludable
  • Pasear/caminar: si el ejercicio no es lo tuyo, prueba con caminar cada día un poco, bien solo o en compañía.
  • Yoga y técnicas de relajación. Nos van a permitir desconectar con el mundo y estar más serenos, eliminando la sensación de estrés. Recomendado al 100%
  • Lectura: Un cuarto tranquilo y un buen libro… nada mejor para relajarse y volar a otros mundos
  • Relaciones personales: relacionarse con amigos en persona (nada de redes sociales!!) ayuda a liberar las malas sensaciones. Compartir problemas con seres próximos ayuda a reducir la ansiedad y los sentimientos negativos.

Como veis cualquier opción es buena si conseguimos sosegarnos y retomar la sensación de bienestar. Así nuestro cerebro puede centrarse en lo importante y no en problemas que la mayor parte de veces son de poca importancia y tienen solución.

Conclusión

En esta primera entrega hemos hecho un resumen de los 3 aspectos claves para tener una vida saludable. En las siguientes entregas  vamos a profundizar en cada uno de los 3 aspectos por separado: conocer los alimentos, conocer nuestro cuerpo y entender el efecto del estado de ánimo sobre nuestra salud.

Os invito a seguir leyendo los artículos del blog. No dudéis en compartir y en dejar vuestros comentarios si os ha gustado 🙂