A estas alturas ya has escuchado la historia de que hay dos tipos de colesterol, el bueno y el malo. Además, el malo es muy malo y si lo tienes elevado, aumenta el riesgo de problemas en el corazón. Hasta aquí lo entendemos y lo tenemos claro. ¿verdad? ¿Estáis segur@s? Bueno, pues hay que saber que es una verdad a medias. Colesterol solamente hay uno, y su función en el cuerpo siempre es la misma. Así que hora te preguntas: ¿cómo! ¿no hay colesterol bueno y malo? Entonces, ¿cuál es la diferencia? Te doy una pista, piensa en el de transporte de colesterol. Vamos a verlo! 🙂

Transporte de colesterol por la sangre

Para explicar las diferencias entre colesterol bueno y malo, primero necesitamos entender la función del colesterol en nuestro cuerpo. Te invito a leer el artículo de colesterol donde lo explico. Debes tener claro que es una sustancia imprescindible para vivir, y que para estar sanos, nuestro cuerpo necesita regenerar grandes cantidades al día. Si estamos sanos, tenemos siempre circulando en la sangre una cantidad de colesterol fija para que puedan usar nuestras células.

transporte-colesterol-lipoproteinas-aceite-agua

El colesterol en la sangre no puede circular libremente por la misma razón que el aceite y el agua no se pueden mezclar

Ok, esto lo entiendes, pero el hecho de tener siempre colesterol circulando por la sangre conlleva un problema del que seguramente no eres consciente. ¿sabías que el colesterol no es soluble en agua y que por lo tanto no puede moverse de forma libre por nuestra sangre (que es básicamente agua)? Es decir, el colesterol sería algo así como una gota de aceite que NO se puede mezclar dentro del agua de la sangre. Esta es una paradoja fascinante de los humanos (y otros animales). Piénsalo!!! Nuestras células necesitan recoger de la sangre un compuesto que no puede circular por ella!!!

 

El ejemplo de Venecia y sus canales de agua.

Este problema lo visualizamos claramente usando un sencillo ejemplo. Imagina que estás en una preciosa casa en Venecia, en el Gran Canal.  Oh, Qué maravilla! Ese ambiente único, rodeado por canales de agua de gran belleza. Pero hay trampa, no sabes nadar y no tienes comida. Ups! Problema! No vas a poder aguantar mucho tiempo sin comida. La comida no la encuentras en el agua porque se hunde, así que sólo queda una solución… exacto! necesitas que alguien te traiga la comida en barco.

En este sencillo ejemplo tú eres una célula, mientras que la comida es el colesterol. La conclusión del ejemplo es que la comida tiene que ser transportada hasta el pie de la casa donde te encuentras para que tú puedas comer, al igual que el colesterol tiene que transportarse hasta la célula para que pueda procesarlo.

 

Lipoproteínas, los submarinos que transportan tu colesterol

Para la Madre Naturaleza, mover aceite dentro de agua no supone un problema, ya que ha tenido cientos de miles de años para resolver la situación. Y como siempre, la solución es brillante (los humanos seguimos lejos de igualar la astucia de la Naturaleza). Dentro de nuestro cuerpo existen unos “submarinos” que transportan el colesterol en su interior.

Son en realidad unas pelotas llenas de colesterol que expulsa nuestro hígado a la sangre . De esta forma se consigue que puedan circular sin problema grandes cantidades de colesterol y otras sustancias. Cuando una célula necesita colesterol, le manda una señal de stop a ese ¨submarino¨, que se detiene y se introduce en la célula a través de un “puerto de entrada”. Una vez dentro de la célula, hay unos “operarios” que vacían el barco y distribuyen el cargamento. Como norma general, todas las células de nuestro cuerpo tienen un “puerto de entrada y salida” para esos “submarinos”.

 

Transporte de colesterol. Endocitosis de lipoproteínas

Este dibujo ilustra cómo entra el colesterol en la célula (endocitosis). Las esferas rosas son los “submarinos” que transportan el colesterol. Cuando la célula necesita colesterol, los receptores mandan una señal y abren el “puerto de entrada”.

 

El término científico con el que se conoce a los “submarinos” es el de lipoproteínas, y el mecanismo de entrada en la célula se conoce como endocitosis. Existen de varios tipos de submarinos, clasificados en función de la cantidad de colesterol que llevan en su interior y el lugar a dónde lo dirigen. Las más conocidas son el HDL (el colesterol bueno) y el LDL (uno de los colesteroles malos), pero su estructura y función es son muy complejos para un solo post así que lo he estructurado en varios artículos.

Te invito a conocer más en mis otros posts del blog o buscar más información en nuestra página de recursos.

Déjame tus comentarios y/o preguntas y recuerda compartirlo si te ha gustado 🙂